Es muy habitual que entre familiares se realicen transferencias bancarias por motivos personales: ayudas económicas a hijos, pagos de estudios, préstamos entre padres e hijos o simples movimientos de dinero entre cuentas familiares.
Sin embargo, muchas personas desconocen que determinados movimientos pueden llamar la atención de Hacienda si no están correctamente justificados.
En los últimos años, el control sobre los movimientos bancarios y los pagos digitales ha aumentado considerablemente, por lo que conviene conocer cuándo una transferencia entre familiares puede tener consecuencias fiscales.
¿Puede Hacienda revisar una transferencia entre familiares?
Sí. La Agencia Tributaria puede revisar movimientos bancarios cuando considera que existen indicios de una operación con trascendencia tributaria.
Esto no significa que todas las transferencias entre familiares sean problemáticas, ni mucho menos. La mayoría responden a situaciones normales y perfectamente legítimas.
El problema suele aparecer cuando:
- Los importes son elevados.
- Existen movimientos frecuentes sin explicación clara.
- No hay documentación que justifique la operación.
- El dinero recibido no encaja con los ingresos declarados.
En esos casos, Hacienda puede solicitar información adicional.
Diferencia entre ayuda familiar, préstamo y donación
Uno de los aspectos más importantes es diferenciar correctamente la naturaleza de la operación.
Donación
Si una persona entrega dinero a un familiar sin obligación de devolución, jurídicamente puede considerarse una donación.
En ese caso, la operación podría quedar sujeta al Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, aunque la tributación dependerá de la comunidad autónoma y del grado de parentesco.
Muchas veces se piensa que, por tratarse de familiares, no existe ninguna obligación fiscal, pero no siempre es así.
Préstamo entre familiares
También es frecuente que el dinero se entregue con intención de devolución.
En ese caso, no estaríamos ante una donación, sino ante un préstamo.
Lo recomendable es formalizarlo por escrito, indicando:
- importe prestado,
- plazo de devolución,
- forma de pago,
- y, en su caso, si existen intereses.
Aunque sea un préstamo sin intereses, es aconsejable documentarlo adecuadamente para evitar problemas futuros.
Pagos o ayudas puntuales
Existen situaciones cotidianas que normalmente no generan conflictos fiscales:
- ayudas para gastos familiares,
- pagos compartidos,
- transferencias pequeñas,
- movimientos internos entre cuentas propias.
No obstante, cuando los importes aumentan o las operaciones son recurrentes, conviene ser prudente y conservar justificantes.
Bizum y pagos digitales
El incremento del uso de Bizum y otras plataformas digitales también ha aumentado el control sobre determinados movimientos.
Aunque muchos pagos son personales y carecen de relevancia fiscal, Hacienda puede cruzar información cuando detecta operaciones frecuentes o importes elevados.
Por ello, es importante evitar utilizar conceptos ambiguos o realizar movimientos que puedan interpretarse incorrectamente sin una justificación razonable.
¿Qué puede ocurrir si Hacienda considera que existe una donación?
Si la Administración entiende que una transferencia constituye realmente una donación no declarada, puede exigir:
- la presentación del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones,
- el pago correspondiente,
- intereses,
- e incluso sanciones en determinados casos.
Por eso es importante analizar correctamente cada situación antes de realizar operaciones relevantes entre familiares.
La importancia de la documentación
En la práctica, muchos problemas se evitan simplemente conservando documentación adecuada.
Dependiendo del caso, puede ser recomendable disponer de:
- justificantes bancarios,
- contratos de préstamo,
- acuerdos firmados,
- o cualquier documento que permita acreditar el motivo del movimiento.
Cuando las operaciones están bien documentadas, resulta mucho más sencillo justificar su naturaleza ante una posible comprobación.
Conclusión
Las transferencias entre familiares son habituales y, en la mayoría de los casos, completamente normales. Sin embargo, determinados movimientos pueden tener consecuencias fiscales si no están correctamente planteados o documentados.
Antes de realizar operaciones de importe relevante, especialmente entre padres e hijos u otros familiares cercanos, es recomendable analizar el tratamiento fiscal aplicable para evitar problemas futuros con la Administración tributaria.
